cortar con tu amiga
a las que nunca se nos ha dado bien la amistad
Mi idea antes de escribir este post era escuchar seis podcasts diferentes que tratan sobre este tema y las amistades en edad adulta. No ha sucedido, tal vez porque no estoy preparada o porque me ha dado pereza y no sé donde ubicar el momento podcast en mis días monótonos y aburridos de no hacer nada. Me encuentro el día (horas) antes por la tarde escribiendo esto, cosa que nunca sucede porque siempre me preparo con antelación por si acaso. A ver qué sale de esto.
De las amistades por lo general se habla bastante menos, y cuando se hace suele ser desde una posición muy idealizada. Parece que los amigos tienen que durar para siempre, que si una amistad termina es porque alguien ha hecho algo horrible o porque ha habido una discusión enorme. Y la realidad, al menos la mía, ha sido todo más silencioso.
Hay amigos que simplemente dejan de encajar. Personas a las que sigues queriendo, pero con las que ya no sabes muy bien qué compartir. Conversaciones que antes duraban horas y ahora se sienten forzadas. Planes que se convierten en una obligación o que dan pereza. O esa sensación de estar con alguien y darte cuenta de que ya no eres tú cuando estás a su lado. Mirarle y pensar que ya no es lo mismo.
Creo que una de las cosas más difíciles de la vida adulta es aceptar que las amistades también tienen etapas. Nos enseñan que las parejas pueden romperse y también (aunque hagan cosas horribles) perdonarse. Nadie está preparado para asumir que también se pueden perder amigos sin que haya un culpable. También está el hacer amigos cuando ya eres adulto. Conocer gente nueva no es lo difícil (o sí, por lo menos en mi caso), lo difícil es pasar de ser alguien con quien tomas un café a alguien a quien llamas cuando te pasa algo importante.
A veces pienso que no es que tenga pocos amigos, sino que me cuesta muchísimo encontrar personas con las que realmente sienta que puedo ser yo. Con el tiempo me he dado cuenta de que muchas veces se siguen manteniendo amistades por costumbre. Porque llevan muchos años ahí. Porque pensamos que sería una pena perderlas. Porque nos da miedo admitir que algo ha cambiado. Pero la duración de una amistad no siempre habla de su calidad.
Aceptar que cerrar una amistad no siempre es un fracaso. Y aunque esté escribiendo esto, me cuesta quitarme de la cabeza que sí que he fracasado, no una vez, muchas. No escribo todo esto porque tenga respuestas. De hecho, probablemente lo escribo porque tengo demasiadas preguntas. Creo que todas mis amistades me han enseñado algo distinto. Algunas siguen aquí. Otras ya no. Y otras están en el limbo. Durante mucho tiempo he pensado que eso significaba que había hecho algo mal, ahora intento mirarlo desde otra perspectiva.
Con T nos conocemos desde que éramos literalmente unas bebés, teníamos 2 años y muchos cursos de colegio por delante, en la infancia nos llevábamos bien pero fue en el instituto donde nos unimos junto con más amigas, fueron muchas quedadas, pijamadas y ya cuando teníamos la edad, fiestas y discotecas. He visto como hombres inmundos han intentado tener algo contigo y te han hecho daño, ahora estoy feliz de que te priorices y hayas encontrado a tu persona. Por circunstancias de la vida, no nos vimos durante un tiempo, pero siempre estabas presente y ahora te sigo teniendo a mi lado y me siento muy afortunada. Tenías razón, en todo.
No sé si con C debería dolerme lo que ha pasado o no, porque éramos del mismo grupo de amigas y aunque no fuéramos la prioridad de la otra, te tenia un cariño inmenso aunque no se notara, siempre quise conocerte de forma más profunda y que me tomaras más en cuenta pero aquí estamos: se ha ido todo a la mierda. Ahora te vas a casar y yo no formaré parte de esa etapa de tu vida, estoy feliz por ti y a la vez pienso en todo lo mal que lo he hecho para no poder decírtelo a la cara y que no pienses que soy una falsa. Solo espero que todo te vaya bien, sé que esto se acaba aquí y no podré luchar porque es tarde.
La que me duele más es R, hay muchísima historia detrás, sé que no he sido tu mejor amiga, aunque me lo digas, sé que tenías en “primer puesto” a otra persona y a mi en el “segundo” y esto algún día iba a hacer mella, todo lo que nos ha pasado es demasiado largo para contarlo aquí, muchos años, mucho tiempo compartido, muchas conversaciones y muchos cambios. Hace unos meses te miraba y ya no sentía nada. Es fuerte porque siempre me has dolido, siempre me ha dolido tu comportamiento, tus acciones y todo lo que hacías que no me tuviera en cuenta. No sé que va a pasar con nosotras, sé que he hecho cosas mal, lo admito, pero tú también, somos personas y es normal, lo que me cuesta ahora es asimilar que creo que ya no hay vuelta atrás.
B es mi alma gemela y creo que no se lo demuestro lo suficiente, cuando en el instituto nos alejamos porque hicimos diferentes grupos de amigos fue lo que más me dolió, desde primaria fuimos uña y carne, te quería como a una hermana y el ambiente nuevo nos hizo separarnos. Unos años después volvemos a estar unidas, me hubiera encantado seguir sin ese parón, no me arrepiento pero me pregunto que hubiera sido de nuestra amistad ¿sería aún más fuerte? Te quiero mucho y aunque la vida adulta no nos deje vernos todo lo que me gustaría siempre vas a ser mi número uno.
A F la guardo en un lugar especial solo por una cosa que sucedió en el instituto, eras la persona nueva y nos empezamos a llevar muy bien, me sentí tan acogida y entendida por ti que con 15 años fuiste a la primera persona a la que le confesé que era (soy) bisexual, me sentí libre porque sabia que no me ibas a juzgar y aquí estamos 15 años después sin dirigirnos la palabra, estoy agradecida porque me invitaste a tu boda y fue la primera boda de una amiga, pero ahora no puedo dejar de pensar en que fue por compromiso porque estábamos en el mismo grupo de amigos, en fin, gracias por escucharme ese día en el recreo pero ya eres indiferente.
Y M es la más loca de todas, nunca te he entendido, siempre has demostrado que me has querido o eso es lo que yo pensaba, tus acciones me hacían dudar, había épocas en las que me querías muchísimo y otras en las que yo no era nadie. Ahora entiendo tu modus operandi, no te importo y tu a mi tampoco, así que dejemos de fingir lo que no es.
Nota: las iniciales están cambiadas, no corresponden a la inicial del nombre de mis (ex)amigas.
Un abrazo,
espero verte en la siguiente.



Ay Marta, el otro día empecé un post de este estilo y lo dejé en borradores!! son temas que duelen, pero leerte me hace sentir que la experiencia es algo más compartida 💗
Hola , Cómo Bien Dices: Parece que los amigos tienen que durar para siempre , Y La Realidad Es Que No Es Así , La Edad Adulta Lo Cambia Todo , Para Bien Y Para Mal. Un Saludo.